Actualidad — 19 marzo, 2011 at 10:05

El paso de peatones más grande y seguro de España

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Situado en Gran Vía, une Fuencarral y Hortaleza con Montera e incorpora tecnología puntera para garantizar la seguridad vial



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A partir del pasado jueves, 17 de marzo, el paso de peatones de la Gran Vía que une Fuencarral y Hortaleza con Montera, considerado con sus 25 metros de ancho el más grande de España, cuenta con contadores de tiempo con el fin de aumentar la seguridad de los peatones. Este nuevo sistema consta de un contador que informa del tiempo en segundos del que dispone el peatón para cruzar en una cuenta atrás de segundos. La medida vuelve a convertir al peatón en el principal actor de la mayoría de las actuaciones vinculadas a la movilidad dentro de la capital.

La racionalización del uso del vehículo privado, la potenciación del transporte público, la creación de las Áreas de Prioridad Residencial, la expansión de las zonas peatonales en todo el entorno de la Puerta del Sol, como las calles del Arenal y Montera, plaza de Callao y la de Isabel II, junto con la peatonalización de la calle de Fuencarral, en el tramo comprendido entre Hernán Cortes y la Gran Vía, han creado un importante entorno peatonal en el que se han desarrollado un área comercial, cultural y de ocio.

Uno de los retos a afrontar era solventar los movimientos en el paso de peatones de Gran Vía con Fuencarral, Hortaleza y Montera, debido a su gran anchura y al importante trasiego peatonal. La solución ha pasado por un diseño de accesibilidad, el uso de las nuevas tecnologías con sistemas de visión artificial por medio de cámaras de control de tráfico especiales, y el desarrollo de una programación especial del funcionamiento de los semáforos.

Varias intervenciones

Los contadores de tiempo puestos en marcha ahora se unen a una primera intervención, que requirió el quehacer coordinado de las áreas de Seguridad y Movilidad, y Obras y Espacios Públicos y configuró el entorno para permitir el cruce de forma continuada en todo el tramo de la Gran Vía comprendido entre las calles de Fuencarral y Hortaleza, de modo que todo el flujo peatonal no se focalizase en la calle Fuencarral en detrimento del resto de posibilidades comerciales del entorno.

Se colocaron tres líneas de semáforos junto con una señalización especial en toda su longitud con el logotipo de un peatón pintado en calzada, junto con un rebaje de bordillo para garantizar la accesibilidad que se complementa con avisadores acústicos para el guiado de personas ciegas y deficientes visuales, así como la colocación de bolardos para evitar el acceso indebido de los vehículos a la zona peatonal.

En un segundo momento se ha desarrollado un sistema de regulación de los semáforos que da al peatón la máxima prioridad y garantiza en todo momento su seguridad vial. Con el uso de nuevos equipos se va invirtiendo la tendencia de programar los semáforos para permitir el paso del máximo número de vehículos, dejando un tiempo residual para el cruce peatonal, en favor de ajustar los tiempos a otros modos prioritarios como son los peatones, bicicletas y transporte público frente al uso del vehículo privado.

Novedad en la ingeniería de tráfico

Es el caso de este paso de peatones de Gran Vía donde se ha instalado el equipamiento más moderno de regulación de tráfico, disponiendo de conexión por fibra óptica con el Centro de Gestión de Movilidad para su coordinación con el resto de semáforos, destacando dos sistemas adicionales que hacen que sea una novedad en el ámbito de la ingeniería de tráfico.

Por un lado se han instalado dos cámaras de visión artificial que, por medio de 8 zonas de control, evitan que cualquier vehículo pueda quedarse en el interior del paso y que los peatones tengan que sortearlo cuando cruzan.

Por otro lado, los nuevos semáforos disponen de unos dígitos que informan al peatón, tanto del tiempo que tienen que esperar hasta que el semáforo se ponga en verde como del tiempo disponible para proceder al cruce de la Gran Vía. Aunque este tipo de dispositivos ya han sido instalados en otras ciudades con otras funcionalidades, es en Madrid donde su uso está basado en un aspecto clave de seguridad vial y evitar situaciones de riesgo para los peatones. Por ello la incorporación de este tipo de dispositivos proporcionan una información adicional y facilita la espera evitando el cruce de los peatones con anticipación.

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