Madrid Curioso — 17 enero, 2017 at 14:04

Historia y leyendas de las Murallas de Madrid

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Sí, la ciudad de Madrid tuvo murallas. Como Ávila, como Lugo y como otras ciudades que las perdieron a finales del siglo XIX en aras del progreso y la industrialización: Barcelona, Valencia, Palma de Mallorca, Segovia… En este artículo contaremos lo que queda de ellas, lo que hubo y todo lo relativo a sus verdades y mentirijillas.

Comenzamos diciendo que, según algunos orígenes mitológicos, la ciudad de Madrid fue fundada por los romanos (la Mantua Carpetanorum) y su primer recinto amurallado fue construido por Ocno Bianor, de origen troyano. Otras leyendas cuentan que fue un tal Epaminondas, rey de Grecia, quien en el siglo IV a.C. dejó su reino heleno para fundar Madrid, construir sus murallas, dejar su sello real en ellas y largarse a continuación. Nada de esto es cierto.

Muralla musulmana en la Cuesta de la Vega
Muralla musulmana en la Cuesta de la Vega

LA MURALLA ARABE

Las primeras murallas de nuestra ciudad se construyeron en el 860 de nuestra era aproximadamente, y fueron construidas por los musulmanes. Este es además el nacimiento oficial de nuestra ciudad. La razón de su construcción es muy sencilla: en aquella época, dentro de la Reconquista, tenían lugar las famosas Razzias (ataques rápidos y de rapiña sobre las ciudades enemigas) y el Emir Muhammad I quiso proteger Toledo (capital de la Marca Media de Al-Andalus) del ataque de los reyes cristianos del norte. Para ello creó varias ciudades fortificadas en esta zona como parapeto defensivo de Toledo.

Las murallas musulmanas rodeaban toda la zona actual del Palacio Real y la Catedral, y se internaban hasta la Plaza de Oriente. Además, tenían dos recintos: Uno que separaba a musulmanes de cristianos, que fueron expulsados a los arrabales; y otro que aislaba a sus súbditos en la antigua alcazaba.

LA ALMUDENA

Estatua-de-la-Almudena
Estatua de la Almudena en el lugar de la original

En cuanto al nombre actual de la patrona de nuestra Villa, la Virgen de la Almudena, tiene mucho que ver con esta primera muralla y varias leyendas que se cuentan al respecto. Todas coinciden en señalar que antes de la llegada de los musulmanes ya existían núcleos de población cristiana en la zona. Ante el miedo de la llegada de los “bárbaros”, los cristianos ocultaron sus figuras religiosas como pudieron y a alguien se le ocurrió embutir, en un lienzo de la muralla, un cubo con una Virgen dentro y dos velas encendidas. E incluso se dice que tiznaron su rostro por si la encontraban estos salvajes y así, tan morena, pensaran que era de los suyos (la actual imagen de la Almudena es muy oscura, esto es cierto, pero tiene que ver con el envejecimiento de la madera).

Sea como fuere, todas las fuentes señalan también que, tras la conquista definitiva de Madrid por Alfonso VI allá por el 1085, unos 350 años después, se rompió la muralla y se sacó intacta la imagen de la Virgen, y lo más asombroso: las velas aún seguían encendidas.

Lo creamos o no, como la imagen se encontró al lado de los depósitos militares y polvorín de los musulmanes (“Almudaina” en árabe de la época), a la Virgen se le apodó de esta manera.

MIS MUROS DE FUEGO SON

Hay un lema sobre nuestra ciudad que se puede leer en los muros de un edificio de la Plaza de Puerta Cerrada: “Fui sobre agua edificada, mis muros de fuego son”. Lo del agua lo explicaremos en otro artículo. Pero lo de los muros de fuego tiene que ver con dos cuestiones. La primera sería que la zona de murallas más importante en su tiempo y aun ahora la mejor conservada es la que apunta hacia el Sur. Así pues, el Sol le daba casi de continuo y de una forma muy directa y por ello se decía que las murallas refulgían como el fuego. Pero quizás la verdadera razón de esta denominación sea la propia construcción de las mismas: la estructura era de ladrillo pero la parte contundente o sustentante era piedra de mampostería, de pedernal, que al chocar unas piedras con otras producen chispas para hacer fuego.

¿POR QUÉ A LOS MADRILEÑOS NOS LLAMAN GATOS?

A pesar de estas murallas musulmanas, y de lo inaccesible del terreno por su vertiente Oeste, la ciudad de Madrid cambió de manos hasta en siete ocasiones en poco más de 200 años, la última y de forma definitiva alrededor del 1085 con el Rey Alfonso VI. Según se cuenta en las crónicas, apenas hubo lucha esta vez y la conquista de la ciudad fue bastante sencilla. Algunos atribuyen esto a la siguiente leyenda, con sus diferentes versiones.

El soberano llamó a sus huestes en sus diferentes posesiones, los cuales le debían vasallaje y tuvieron que acudir a la lucha. Al campamento del Rey, en las cercanías de nuestra ciudad, fueron acudiendo guerreros de la zona vasca, de Valladolid, de Salamanca, de Galicia… y los últimos en llegar, a pesar de su cercanía, fueron los segovianos, ya en plena noche. El Rey, con un enfado tremendo, les dijo que ya no había alojamiento para ellos en el campamento y que se fueran a Madrid. Estos, ni cortos ni perezosos, se lo tomaron como un mandato.

Se plantaron frente a las murallas y empezaron a trepar por ellas ante el asombro de los defensores musulmanes, que se cuenta que dijeron algo así: “estos que vienen a por Madrid parecen gatos de lo bien que trepan los muros”. Cuando los segovianos llegaron al otro lado de las mismas, abrieron las puertas de la muralla y las tropas del Rey pasaron como Pedro por su casa. Alfonso VI, agradecido por tan grande contribución, les entregó numerosas tierras y posesiones en Madrid a los segovianos. Y sea verdad o no esta leyenda, lo cierto es que hubo una familia de origen segoviano que dirigió los destinos de Madrid en tiempos posteriores a la conquista, los “Álvarez Gato”.

MURALLAS CRISTIANAS Y CAVAS

Tras la conquista, la ciudad de Madrid fue creciendo, de poco en poco, durante los siguientes siglos, y según lo hacía se aumentaban sus límites y por tanto sus murallas. Una simple observación del mapa actual de Madrid en esta zona nos hace ver una serie de semicírculos crecientes con base siempre en la línea que marca la Almudena y el Palacio Real.

portales Cava Baja
Portales Cava Baja

La última de estas líneas queda perfectamente definida por las famosas Cavas: Cava Alta, Cava Baja y Cava de San Miguel. Esta es la línea de la muralla cristiana del siglo XIV, que tenía además como contradefensa una serie de fosas bastante profundas que debían salvarse antes de darse de bruces con la propia muralla. Así pues, en estos tiempos, un ejército que quisiera conquistar Madrid debía bajar y subir la Cava Alta, bajar y subir la Cava Baja, esquivar las flechas y demás proyectiles de los defensores, ascender o atravesar la muralla, y si le quedaban fuerzas enfrentarse con los soldados ya en el interior del recinto.

Las murallas cristianas de esta época nos indican que la ciudad llegaba en su parte Este hasta el actual mercado de San Miguel, e incluso la Plaza Mayor quedaba fuera de la misma, de ahí su primitiva denominación de “Plaza del Arrabal”.

MURALLAS Y CERCAS POSTERIORES

En torno a los siglos XV y XVI la ciudad siguió creciendo y se sabe que llegó a tener otros recintos amurallados; uno de ellos llegaba hasta la Puerta del Sol, que como su nombre indica, fue puerta de muralla. También se sabe que poco después de nombrarla como capital de su Imperio, Felipe II fortificó nuevamente la ciudad con murallas. Y en torno a 1630, Felipe IV hizo otra delimitación de la ciudad, que fue la última y que duró hasta su derribo en 1860 para dar crecimiento a la urbe y paso a los ensanches y demás ampliaciones de la misma.

Maqueta de las murallas junto a la Puerta de la Vega
Maqueta de las murallas junto a la Puerta de la Vega

Pero, tanto la de Felipe II como la de Felipe IV son llamadas cercas y no murallas, y por lo tanto exceden de nuestro estudio. Sin embargo, cabría mencionar brevemente algunos detalles: 1) No tenían carácter defensivo, sino fiscal y sanitario; para cobrar peajes e impuestos a las mercancías que entraban a la ciudad, control de la población y cierre de las mismas por epidemias. 2) Como no se pretendía defensa contra enemigo alguno, no eran elevadas ni tenían barbacanas ni puestos militares. 3) Debido a su construcción, se hicieron innecesarias las murallas anteriores que quedaban como anacronismos de un tiempo olvidado; y por tanto fueron derribadas o reutilizadas hábilmente por los madrileños como cimientos para sus casas. 4) La cerca de Felipe IV marcaba además el límite máximo de la ciudad de Madrid y no permitía la construcción de casas ni ocupación fuera de las mismas; esto provocó que la ciudad creciera hacia adentro y se comprimiera, y fruto de ello fueron las corralas, edificación de necesidad y hacinamiento.

MURALLAS FANTÁSTICAS Y DONDE ENCONTRARLAS

No obstante, aún quedan algunas murallas o parte de ellas escondidas en lugares inverosímiles como suelos de antiguas tabernas, garajes subterráneos, patios semiabandonados, torres que recubren edificios o baños de restaurantes. Doy las gracias a los encargados de estos establecimientos por dejarnos pasar y curiosear, no sin antes dejar claro que son de dominio público y están obligados a enseñarlos a cualquiera que lo solicite, porque se trata de restos históricos con protección máxima.

MURALLA MUSULMANA

-En los bajos del aparcamiento público de la Plaza de Oriente, accediendo por el acceso de peatones que hay enfrente del Teatro Real. Según se llega a la planta -1, girad a la derecha. Es una cristalera que muestra la “Torre de los Huesos”, antiguo cubo de muralla musulmana.

Torre de los huesos para el aparcamiento de Plaza de Oriente
Torre de los huesos para el aparcamiento de Plaza de Oriente

-En la planta inferior de la “Botillería del Café de Oriente”, en la misma plaza de Oriente a la izquierda del Teatro Real. Se bajan unas escaleras y se accede a un salón muy elegante con bóveda antigua de ladrillo. En el suelo, con cristales transparentes puede verse un lienzo de muralla musulmana en confusión con tinajas antiguas y un pozo quizás del siglo XV.

-El mejor lugar será en un futuro el “Museo de las Colecciones Reales”, por debajo de la Almudena, que conserva un lienzo de más de 50 metros de largo, aunque no sabemos cuántos serán visibles para las obras. Lo abrirán muy pronto.

-El más conocido se encuentra en la Cuesta de la Vega, continuación de la Calle Mayor hacia abajo. Allí hay un plano en relieve con los recintos defensivos y muchas explicaciones, junto a un muro bastante bien conservado en el que se aprecian materiales y estructuras. Es visible y accesible desde arriba, desde el lateral y desde un parque que solo está abierto domingos y festivos, con el nombre de Emir Muhammad I no por casualidad.

MURALLAS CRISTIANAS

-En los bajos del actual restaurante “Fosters Hollywood”, plaza de Isabel II número 3. Se bajan las escaleras para ir a los servicios y se aprecia un buen esquinazo de muralla en el que una de las secciones tiene un arco de ladrillo en aproximación de hiladas muy bien conservado. El resto es mampostería y trozos vastos de yeso.

Muralla en bajos del Fosters Hollywood
Muralla en bajos del Fosters Hollywood

-En la entrada de la Calle Escalinata por su acera de la derecha hay un patio con rejas modernas en el que se adivina la continuación de lo visto en el restaurante, pero muy mal conservado y embrollonado con el resto de adiciones.

-En la misma calle Escalinata, unos pasos más allá, hay un edificio de mediados de siglo pero con un saliente de forma poligonal algo extraño, ya que dentro queda embutida una antigua torre de muralla cristiana.

Torre junto a la Calle Escalinata embutida en edificio
Torre junto a la Calle Escalinata embutida en el edificio

-En la Calle de los Mancebos se encuentra otro trozo de muralla, aunque no demasiado importante, pero visible a través de unas rejas.

Murallas calle Mancebos
Murallas calle Mancebos

-En la Calle del Almendro hay dos partes visibles: una muy cerca de la Plaza del Humilladero que está siendo restaurada y tiene muy buena pinta; y otra que se encuentra en un solar por mucho tiempo abandonado y que se convertirá en un parque público con información sobre las murallas.

Muralla en Calle Almendro con Cava Baja
Muralla en Calle Almendro con Cava Baja

-En la Cava Baja se puede ver en varios portales. Aviso: los vecinos están obligados a abriros, por lo dicho anteriormente. Los que mejor se ven están en los números 10 y 30 de la misma, normalmente bajando unas escaleras o desde el patio de corrala.

-También en esta calle en varios establecimientos, generalmente en los baños o zona baja. Pero quiero destacar dos: La Posada del Dragón y la Posada del León de Oro. Al fondo de los mismos y bajo unos cristales se aprecian los restos.

Murallas Posada del León de Oro
Murallas Posada del León de Oro

-Por último, aunque bastante inaccesible, en la Calle Don Pedro se encuentra la Academia de Ingeniería. Tienen un lienzo de muralla cristiana (siglos XIII-XIV) de unos 20 metros de largo por 4 de alto perfectamente conservado. Pero al ser institución, ya es más complicado su acceso, aunque no está de más intentarlo: merece la pena, sin duda.

Para no alargarme más, dejaremos para otro día un artículo complementario a éste: “Curiosidades sobre las Puertas de las Antiguas Murallas”. Pero esa es otra historia… Me despido dando las gracias a Ernesto por su inestimable colaboración, como siempre, y esperando que este artículo sea de vuestro agrado.

Post redactado por Álvaro Llorente para Espacio Madrid.
Si te ha gustado este post y las historias, curiosidades y anécdotas que en él se describen, podrás vivirlas en primera persona, a través de las rutas guiadas que Álvaro Llorente realiza por la ciudad de Madrid. Puedes apuntarte a ellas en allorente84@hotmail.es.

Experto en Historia de Madrid, guía turístico con 8 años de experiencia y amplios conocimientos de Arte e Historia. Recorre Madrid con él y descubre nuestra ciudad de una forma diferente. Puedes contactarle en su mail: allorente84@hotmail.es y ampliar más información sobre sus rutas y cursos que realiza en http://www.madridenlapalmadetumano.com/conocer-madrid.html.

7 Comentarios

  1. La muralla de Segovia si que se conserva en todo su perímetro a pesar de lo que pone al principio.

    https://m.facebook.com/TurismodeSegovia/posts/395757900491109

  2. Muy interesante Álvaro, muchas gracias por darnos a conocer nuestra maravillosa ciudad, he aprendido mucho y ahora me fijaré más cuando recorra los sitios que nos indicas. Seguro que el de Puertas de las Antiguas Murallas es igual de interesante.

    • Espacio Madrid

      Muchas gracias por tus comentarios Lorena. Le trasladamos tu comentarios a Álvaro. Seguro que el próximo artículo consigue sorprenderte.

      Un saludo y gracias por seguirnos.

  3. Diego Martínez

    Estupendo e interesante artículo.

  4. que buen artículo!!!!

  5. Muchas gracias Álvaro por este artículo tan interrasante y entretenido . Siempre nos sorprendes con tus bonitas historias. Ya sabes que nos gustan y aprendemos mucho contigo. Ya leeré los otros artículos.

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