Madrid Curioso — 4 enero, 2019 at 14:01

MODERNISMO EN MADRID: cuando la naturaleza toma la piedra

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¿Modernismo Madrileño?

Cuando pensamos en Modernismo, nos vienen a la mente las imágenes de Barcelona: la Sagrada Familia, el Park Güell, la Pedrera, la Casa Batlló… Ver eso en Madrid es imposible, o casi. Es cierto que Madrid no puede compararse en construcciones modernistas con Paris, Bruselas, Viena, Barcelona o Glasgow. Ni siquiera con otras ciudades españolas, como Valencia, Zaragoza, La Coruña o incluso Melilla, con edificaciones muy destacadas y reseñables en este estilo. Pero algo que sorprenderá al lector es que en Madrid existen catalogadas más de doscientas manifestaciones de Modernismo, entre edificios, monumentos y esculturas.

Modernismo en Madrid
Entrada al antiguo semanario del Nuevo Mundo (Larra 12)

¿Se puede hablar de Modernismo Madrileño? Rotundamente no. En Viena y Centroeuropa a este estilo se le llamó Sezessionstil, en Alemania Jugendstil, en Italia fue Liberti, en Reino Unido Modern Style, en Francia y Bélgica se denominó Art Noveau, y en Cataluña Modernisme. En todos los casos, con características genéricas comunes pero en cada zona geográfica con sus diferencias evidentes y sus significaciones propias. Madrid no desarrolló un estilo propio. De hecho, se toma para ciertos edificios un estilo más afrancesado, para otros uno más italianizante y para pocos, uno más parecido al Modernisme Catalán. Nunca con normas o reglas propias sino que, en cada edificio, el arquitecto se adaptaba a su propio criterio, a las necesidades funcionales del edificio y a los gustos del cliente.

UN ESTILO DE POCO ALCANCE EN LA CAPITAL

De los numerosos edificios con características modernistas en la capital, solo cinco o seis a lo sumo pueden calificarse de totalmente modernistas, y de estos solo dos o tres podrían competir en calidad y monumentalidad con los de los grandes centros del Modernismo internacional. La mayoría de edificios calificados como modernistas en Madrid solo muestran ligeros detalles que nos hacen adscribirlos a este estilo, aunque ni los propios teóricos del arte concuerdan en ello a veces. Casi todos estos edificios tienen pequeños toques modernistas: unas florecitas aquí, unas rejas vegetales allá, unos acabados curvos en los balcones… Pero principalmente surgen de reformas de edificios previos del siglo XIX, de estilos más clásicos y conservadores.  ¿Y por qué no caló de forma más profunda en nuestra ciudad? Pueden citarse sobretodo dos ideas.

Modernismo en Madrid
Rejas (Fuencarral 143) y decoraciones vegetales (Francisco de Rojas 9)

La primera, que en la capital de España se encontraba la Academia de Bellas Artes de San Fernando, el centro de la arquitectura institucional en España, que aún seguía anclado en conceptos conservadores y que apreciaba mucho más los neos (neorománico, neogótico, neomudéjar, neoclásico…) que una tendencia tan rupturista y diferente como el modernismo. No olvidemos que a mediados del siglo XIX fue derribado el bello edificio del Teatro de la Cruz, una preciosa construcción barroca de Pedro de Ribera, porque fue declarada por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando como un “oprobio (insulto) al arte”. Pensemos también que el modernismo surgió en arquitectura con la misma lógica y momento que el impresionismo en pintura; el concepto de ambos es parecido: olvidarse de la tradición, romper con todo lo previo y buscar sus formas directamente de la naturaleza.

Palacio Longoria
Palacio Longoria, actual SGAE (Fernando VI 4)

La segunda cuestión nos lleva a plantear quien manda construir los edificios del estilo modernista. En las ciudades de Europa y de España antes mencionadas es la burguesía comercial y de la banca la que encarga estas edificaciones. Es una clase pujante, innovadora, atrevida, que crece mediante la potencia de su dinero y la fuerza de su carácter. Esa clase social burguesa es apenas destacada en nuestra ciudad en el momento de aparición del Modernismo (finales del siglo XIX y principios del siglo XX). La capital de España era el centro administrativo del Estado, pero no un núcleo industrial ni comercial, y los banqueros que fueron llegando más tarde procedían principalmente de grandes familias nobiliarias. Los que podrían construir grandes edificios en aquella época en nuestra urbe, los que tenían dinero para ello, eran los aristócratas, que preferían tener grandes palacetes (muchos de ellos en la Castellana) al estilo neoclásico o afrancesado. Joaquín Saldaña sirvió muy bien a esta clase social, y realizó algunos de sus mejores trabajos, como el palacio para la Condesa de Adanero (en Santa Engracia 7). Otros ejemplos de estilo son los Hoteles Palace y Ritz. Edificios muy bonitos, sin duda, pero no modernistas.

NORMAS PARA DIFERENCIAR UN EDIFICIO MODERNISTA

Antes de nada debe hacerse un par de avisos: 1) Ni los expertos se ponen de acuerdo en calificar ciertos edificios de Madrid como modernistas o no. 2) Hay muchos teóricos del Arte que no consideran el Modernismo como un estilo arquitectónico propio. Así que ya empezamos mal. Y es evidente que en el caso del Palacio Longoria, la Casa Pérez Villamil, la entrada al Cementerio de la Almudena o la Casa Gallardo es muy sencillo definirlos como tal, pero hay otras circunstancias en las que un leve toque puede decantar la balanza. No obstante, citemos varias pistas para hacer más fácil la tarea, y así os podáis convertir en expertos en la caza del Modernismo en Madrid.

Detalles Palacio Longoria, actual
Detalles Palacio Longoria, actual
  • Lo más importante es entender el Modernismo como una tendencia viva, un arte en movimiento, que parte de la naturaleza y parece que desborda la naturaleza misma. Yo suelo describir los edificios modernistas como una tarta de merengue que parece que se está deshaciendo. Como si estuviera moldeada la piedra en barro y al contacto con el sol o el agua se fuera a venir todo abajo.
Modernismo en Madrid
Excelente trabajo de marquetería, reja y cristal (Regueros 10) y entrada modernista portal (Mesón de Paños)
  • El Modernismo es un arte totalmente decorativo. De hecho, su continuador es el Art Deco. Así que veremos una decoración muy abundante, a veces hasta exagerada, como si no quisieran dejar un hueco sin rellenar (horror vacui) o como si quisieran siempre rizar el rizo: decorar lo ya decorado decorando otra vez.
  • Siempre aparecen toques vegetales, como flores, frutos, guirnaldas de hierbas, girasoles, rosas e incluso mazorcas de maíz. Pero estos no son puramente esquemáticos y a veces ni siquiera regulares, sino que brotan por doquier, como si de repente al edificio le saliesen hojas, ramas o raíces.
Modernismo en Madrid
Detalles rejas (Fuencarral 149 y Eguilaz 13) y frutos, gorriones y mazorcas de maiz (Francisco de Rojas 9)
  • Otras formas de la naturaleza también se aprecian, como la inclusión de figuras animales. Hay un edificio muy destacado que tiene una especie de lagartos en su cornisa (en Mejía Lequerica), otro que sujeta sus balconadas en los extremos con cobras egipcias (en calle Hortaleza), otro que tiene unos gorriones comiendo frutos sobre su fachada (Francisco de Rojas)…
Lagartos en fachada de edificio (Mejia Lequerica 1)
Lagartos en fachada de edificio (Mejia Lequerica 1)
  • Suelen aparecer formas femeninas. Se dice que el Modernismo es un arte hecho para mujeres: con formas suaves, ligeras, sinuosas (abundan las curvas) y estilizadas. Pero también incluyen siluetas o bustos o cabezas de mujer a lo largo de las fachadas.
  • Aparición de la “artes menores” de forma muy destacada. La utilización de las mal llamadas artes menores (rejería, cerámica, pintura decorativa, vidrieras) llega en este estilo a su máximo esplendor e ilumina fulgurantemente tanto interiores como exteriores.
Modernismo en Madrid
Cristal esmerilado con decoración de flores (Regueros 10)

ADVERTENCIA: A veces en nuestro escáner pueden pasar desapercibidos los mejores detalles. En algunos edificios, lo mejor sin duda está en el interior. Os doy pistas para que intentéis encontrar dos joyas modernistas en Madrid. La primera es la mejor cancela de ascensor que hay en todo Madrid, en un portal de casa nobiliaria, revestida de ladrillo, cerca de Alonso Martínez. La segunda unas preciosas pinturas modernistas realizadas sobre azulejos que hay en otro portal, en un edificio neomudéjar en la Calle Barquillo. Si las encontráis, veréis auténticos tesoros.

CONSERVACIÓN DE NUESTRO PATRIMONIO

Hay varios edificios modernistas protegidos ya como Bien de Interés Cultural y que supuestamente ya no pueden ser destruidos ni modificados, con lo cual los podemos considerar como “fuera de peligro”. Pero quiero poner especial atención sobre dos casos bastante importantes, uno por suerte parece que subsanado. Existía en la céntrica calle San Joaquín una antigua vaquería con el mostrador de madera y revestido con una buena losa de mármol. Pero lo mejor eran las pinturas que tenía en sus paredes, unas de las mejores modernistas que existían en Madrid. Los sucesivos dueños pudieron conservarlas correctamente, y por eso aún permanecen ahí con todo su esplendor. La vaquería ya no está pero por suerte su mostrador de mármol y sus excelentes pinturas siguen ahí, esperemos que por mucho tiempo.

Entrada a la Colonia de la Prensa (calle Eugenia de Montijo)
Entrada a la Colonia de la Prensa (calle Eugenia de Montijo)

Y segundo caso, que aún se puede remediar. En Carabanchel existe la poco conocida “Colonia de la Prensa”, una construcción tipo urbanización que se realizó entre 1913 y 1916 con viviendas de calidad para profesionales de estos medios. Pues bien, tiene una puerta de acceso que, bien conservada, sería una de las mejores joyas del modernismo madrileño. Es diferente a casi todo lo que se puede ver en Madrid: decoraciones florales en ladrillo, marquesina de hierro calado, cerámica de muy buena calidad en los rótulos. Pero como suele suceder, está abandonada a su suerte y lleva décadas sin ser restaurada; hasta que finalmente se caiga por el deterioro o la derriben. Y entonces ya será tarde. ¿No será mejor conservar lo bueno que tenemos y no tener que pensar luego en reconstruirlo, como en el caso del Templete de la Red de San Luis? Espero que alguien con autoridad reflexione al respecto.

Yo por mi parte me despido esperando haberos despertado el interés por estas “rarezas” arquitectónicas de nuestra ciudad, y en este caso, dando las gracias encarecidamente a mi amigo Ricardo por sus extraordinarias fotos y por su impagable compañía.

Post redactado por Álvaro Llorente para Espacio Madrid.
Si te ha gustado este post y las historias, curiosidades y anécdotas que en él se describen, podrás vivirlas en primera persona, a través de las rutas guiadas que Álvaro Llorente realiza por la ciudad de Madrid. Puedes apuntarte a ellas en allorente84@hotmail.es.

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