Madrid Curioso, Monumentos, Rincones — 30 marzo, 2020 at 12:29

La Universidad en Madrid III

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LA SEGUNDA REPÚBLICA Y LA GUERRA CIVIL

Cuando cayó la Monarquía en 1931 cambiaron muchas cosas en España, pero como ya se ha dicho no tuvo mayor repercusión para el proyecto de la Ciudad Universitaria. El nuevo gobierno de la Segunda República enseguida tomó como objetivo prioritario la continuación del proyecto de construcción y tan solo eliminó de la Junta Constructora a los miembros políticos de la misma, dejando a los técnicos continuar con su labor. Para el nuevo régimen igual que para el anterior y para el posterior, la construcción de la Ciudad Universitaria era un proyecto nacional en el que debía involucrarse todo el país. Y las obras, aunque no con precisión en el tiempo, iban cumpliendo medianamente los plazos indicados. La idea era inaugurar la nueva Universidad en octubre de 1936, para conmemorar el centenario de la creación de la Universidad Central en Madrid. Pero por desgracia no pudo llevarse a cabo.

Tropas en trinchera

Para julio de 1936 ya estaban prácticamente finalizados los edificios de Medicina, Farmacia, Odontología, Arquitectura y Filosofía. También se había cimentado y empezado a construir los de Derecho y Ciencias. Estaban concluidos y en funcionamiento tanto el Hospital Clínico como la Central Térmica. También algunas residencias de estudiantes y profesores, el rectorado y el vicerrectorado. E incluso ya habían comenzado a darse clases en las facultades médicas y en Filosofía. Todo parecía marchar a buen ritmo, hasta que se produjo el Golpe de Estado y posteriormente una larga y cruenta Guerra Civil. Evidentemente, se suspendieron las clases (aunque no inmediatamente) y muchos de los alumnos y profesores partieron al frente de batalla para ya no volver. Los edificios fueron utilizados como fortines por ambos ejércitos, la biblioteca usada como polvorín, los libros sirvieron para realizar parapetos y barricadas.

Maqueta de los frentes de guerra en la ciudad universitaria, en la entrada de medicina

El frente de guerra en Madrid, que prácticamente no se movería en dos años y medio, se había instalado desde noviembre de 1936 en torno al Río Manzanares entre los puentes de Toledo y Segovia, en la Casa de Campo, el Parque del Oeste y fundamentalmente en la Ciudad Universitaria. Los nacionales o sublevados iniciaron su avance desde más allá del Puente de los Franceses y rápidamente tomaron las facultades médicas y el Hospital Clínico, la zona más elevada de la Ciudad Universitaria. Los republicanos tuvieron en su dominio el resto del terreno y desde la Dehesa de la Villa (en el actual Cerro de los Locos o de las Balas) montaron su resistencia. Ambos ejércitos apenas pudieron avanzar en estos dos años y medio de cruenta batalla, y las trincheras y fortificaciones se multiplicaron por donde antaño pululaban las mentes más privilegiadas del país.

Frentes de guerra
Destrucciones de la UCM

Aún pueden verse perfectamente tres bunkers de la Guerra Civil en el Parque del Oeste, y los impactos de metralla son evidentes sobre todo en los edificios de Medicina y Farmacia. Se dice que no solo se luchaba de un edificio a otro, sino incluso entre aula y aula, y se disparaba de un pupitre al otro.

Impactos de bala en medicina

EL NUEVO RÉGIMEN Y LA GLORIFICACIÓN DE LOS VENCEDORES

El panorama al finalizar la Guerra Civil era desastroso en la Ciudad Universitaria, nada diferente a lo que ocurría prácticamente en todo el país. Fondos documentales y archivos desaparecidos, incendiados o destruidos; edificios derruidos y prácticamente en ruinas; libros antiquísimos gravemente deteriorados o sustraídos; muchos alumnos y profesores muertos, heridos, encarcelados o exiliados. La Ciudad Universitaria era el vivo retrato de la muerte y la desolación. Pero como ya hemos apuntado para el Régimen de Franco su restauración, recuperación y finalización fue una prioridad, circunstancia extraña si se tiene en cuenta que fue su propio ejército uno de los culpables de su destrucción, y que en la posguerra había cosas que podrían considerarse más urgentes como dar de comer a la gente o reconstruir casas, infraestructuras e industrias.

No obstante, el Régimen de Franco se puso manos a la obra y en apenas 4 años reconstruyó prácticamente todo lo destruido e incluso tuvo tiempo de realizar algunos otros edificios y construcciones que aún no habían comenzado a inicios de la Guerra. En octubre de 1943 se realizó un desfile desde el Ministerio del Ejercito del Aire (aún en construcción) hasta la Facultad de Farmacia, donde delante de los jerarcas del Régimen se descubrió una placa que aún sigue ubicada a la entrada del mismo edificio. Tiempo después se construiría el polémico Arco de la Victoria. Como ya se ha indicado, éste formaba parte del proyecto original y no cabe duda de su categoría arquitectónica y calidad estructural. Pues bien, el régimen le aportó al proyecto original una doble lectura: si bien Minerva es la diosa de la Sabiduría también lo es de la guerra, y por ello es una entrada al “templo del Saber” pero a su vez una glorificación hacia los vencedores, justamente en el terreno del campo de batalla. Para más inri, se decidió colocar una estatua del general Franco a caballo, razón por la cual hay una explanada justo delante del arco. Según unos, no se llegó a colocar porque el día de la inauguración hubo revueltas estudiantiles y se pospuso sine die; según otros no se puso porque si se colocaba mirando al Valle de los Caídos estaría dando la espalda a la ciudad de Madrid, y lo único que veríamos es el culo del caballo.

Arco del triunfo, puerta de entrada a la Ciudad Universitaria

FRANQUISMO, TRANSICIÓN Y FUTURO

Actualmente en la Ciudad Universitaria estudian cerca de 90.000 alumnos de todas las condiciones, orígenes y extracción social. En los años de la transición sobretodo se popularizó el acceso a la Universidad y esto hizo que creciera exponencialmente, tanto que tuvo que crearse el Campus de Somosaguas y externalizar diferentes centros relacionados con las universidades originales. De hecho se han creado en torno a la capital numerosas universidades, entre otras la de Alcalá de Henares, que no pudo recuperar el nombre de Complutense ya que desde 1970 la Universidad Central se denominó Universidad Complutense. A parte de esta, en el Campus de la Ciudad Universitaria hay centros de la Universidad Politécnica, la Universidad Nacional a Distancia, la Universidad Antonio de Nebrija, la Pontificia de Salamanca e incluso un edificio administrativo de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Construcciones complejo medico

En cuanto a los años de posguerra, tardofranquismo y transición, son muchos los asuntos que podrían tratarse: las protestas estudiantiles, la famosa pintada de Sánchez Albornoz y su compañero en Filosofía, las repercusiones de mayo del 68, las huelgas estudiantiles, las cargas de los “grises”, el concierto de Raimon en la facultad de Derecho… Pero quiero comentar para finalizar dos curiosidades que poca gente conoce y que tienen que ver con la poca unidad del conjunto de edificaciones de la Ciudad Universitaria. Los primeros edificios (todos ellos protegidos como Bien de Interés Cultural) tomaron como referencia el edificio de la Fundación Rockefeller, actualmente perteneciente al CSIC, y tienen un estilo que combina el neoclásico madrileño (Museo del Prado) con el racionalismo imperante en los años 20 en Europa. Sin embargo, el resto de edificios realizados varias décadas después tomaron diferentes estilos y diseños; dicho en lenguaje coloquial: son cada uno “de su padre y de su madre”. Pues bien, vamos a poner el objetivo en dos de ellos.

El primero del que hablaré es la Facultad de Biológicas y Geológicas, construido entre 1964 y 1969 por Fernando Moreno Barberá. Seguramente quien lo haya visto no apreciará nada destacable en su diseño brutalista, otra mole informe más de ladrillo sin importancia. Los puristas en arquitectura seguramente destacarán sus ventanales y persianas realizados para acomodar su orientación y apertura a la luz y temperatura deseada. Pero hay un detalle curiosísimo. Este proyecto no iba a realizarse aquí ni para este cometido: fue proyectado como Hospital y se ubicaría en Malabo, capital de Guinea Ecuatorial. Los interiores están acondicionados para este cometido, las puertas tienen el ancho perfecto para atravesarlas con camillas, los accesos son amplios… Como quiera que Guinea Ecuatorial realizó un referéndum para desvincularse de España, este curioso proyecto se reacondicionó como Facultad de Biológicas y Geológicas.

Facultad de ciencias de la información

Y otro reacondicionamiento interesante lo constituye la actual facultad de Ciencias de la Información, que de hecho recibió un premio internacional por su transformación a edificio educativo partiendo de su uso original como… ¡cárcel! Sobre todo a partir de 1968 se hizo insostenible la presión estudiantil hacia el Régimen, los sindicatos de estudiantes adeptos al Régimen se vieron desbordados por las asociaciones semiclandestinas de estudiantes libres. Las huelgas eran continuas, las clases se suspendían cada dos por tres, las carreras de estudiantes delante de los “grises” eran el pan de cada día. Tanto fue así que tuvo que trasladarse a los alumnos de Políticas al Campus de Somosaguas, ya que estos eran los más “subversivos”. El asunto de los estudiantes se le estaba yendo de las manos a un Régimen cada vez más acechado por problemas de todo tipo. Y en 1970 se pensó en construir una “cárcel universitaria” precisamente en el Campus, como un primer centro de detención provisional. Por suerte, nunca llegó a utilizarse para este cometido, y cuando las obras ya estaban muy avanzadas se decidió utilizar el recinto para las clases de Periodismo, inaugurándose el curso de 1972. Tiempo después vendrían el resto de carreras de Ciencias de la Información, con la adición de la Escuela Oficial de Cinematografía, creada varios años antes. Pero lo que nadie puede negar, viendo su estructura, es que fue construida en origen para cárcel: torres de vigilancia exteriores, accesos, estructura de voladizos del tejado, sótanos para calabozos…

Pues con esto concluimos nuestro recorrido histórico por la Universidad en Madrid y sus diferentes ubicaciones y curiosidades. Espero que os haya resultado de utilidad y me despido hasta próximas publicaciones, recordando un dato demoledor sobre la importancia de nuestra Universidad de Madrid: de los 8 premios Nobel que tiene España en la actualidad, 7 de ellos estudiaron o fueron profesores de la Universidad Complutense. Y como anécdota, yo también estudié allí, y con mucho orgullo.

Post redactado por Álvaro Llorente para Espacio Madrid.
Si te ha gustado este post y las historias, curiosidades y anécdotas que en él se describen, podrás vivirlas en primera persona, a través de las rutas guiadas que Álvaro Llorente realiza por la ciudad de Madrid. Puedes apuntarte a ellas en allorente84@hotmail.es.

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La Universidad en Madrid I

La Universidad en Madrid II

1 Comentario

  1. Un artículo magnífico. Mil gracias.

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